Entre los adolescentes actuales (y quizás no tan actuales) existen cierto grupo de ellos que suelen tener aficiones diversas la mar de sanas como el dibujo, la música, la escritura, el coleccionismo o a lo mejor algunas más atípicas como la costura o la programación. Bastantes de esos adolescentes, quizás en relación a estas aficiones en algún grado o quizás no, muestran algo que muchos chicos de su edad no hacen, mostrar interés por algo práctico e instructivo que no enseñan en el instituto, al menos, no en su nivel de estudios. Cosa que, por algún motivo que, una vez más, escapa a mi conocimiento, suele conllevar un mínimo de madurez emocional con respecto al grupo de adolescentes que, por decirlo de algún modo, "meramente viven". Por supuesto, hay excepciones en ambos lados, pero lo que me ocupa es que en ocasiones la gente del primer grupo, al igual que la del segundo, se relacionan entre ellos, lo cual, por supuesto, no es malo. Sin embargo, algo que me ha llamado la atención es como, en sus conversaciones suelen denominarse a ellos mismos como "raros". Asimismo, como si la descripción de "raro" se adecuara únicamente a la gente de su tipo, suelen decir (en especial, cuando el sujeto opuesto se autodenomina "raro") que "Lo raro mola".
Pero no tienen ni idea de lo equivocados que están al decir eso ni al increíble acto de hipocresía en el que son partícipes al decirlo.
Obviando la introducción planteada a partir de aquí, el sector de la adolescencia actual que presentamos tiene la idea generalizada de que "lo raro mola". Sin embargo, en algún momento puede que encuentren a alguien que de verdad sea raro. Alguien que, por ejemplo, presente algún tipo de autismo que le impida socializar con normalidad o Síndrome de Asperger. Sólo por poner un ejemplo. Un ejemplo de situación en la que la palabra "raro" adopta un concepto más grande de lo que ellos están dispuestos a abarcar. Sin embargo, ellos ignoran un suceso así, tal vez inconscientemente y tal vez no. ¿Y cuál es el motivo de llamarse raro a uno mismo y de decir que lo raro es algo digno de admiración por su misma rareza si la rareza puede generar rechazo en más casos de lo que uno está dispuesto a aceptar? Sencillamente, el de auto-concederse una personalidad con algún adjetivo.
"Raro" es, al igual que otros como "friki", "bipolar", "loco" y otros, un adjetivo mal y sobre-usado para definir la personalidad particular de uno mismo. Y digo yo, ¿por qué no clasificar los distintos tipos de rareza para crear definiciones del mismo y generalizarlos por ley? Pues, de hecho, eso ya se hace, y, como no podía ser diferente en un mundo gobernado por seres generalmente en una fase de maduración incompleta aunque iniciada, muchos de ellos, en la búsqueda desesperada de algo que les defina, también usan esas palabras incorrectamente con tal de pertenecer a un grupo social con el que identificarse o, en otro modo, se aferran a ello de forma incorrecta o fanática sin una razón realmente válida para ello.
Creo que esto me lleva a la conclusión de que realmente el problema es que los adolescentes, en su reciente formación de la personalidad, se sienten de formas totalmente nuevas que no son capaces de explicar y que, por lo tanto, sienten como algo que sólo ellos pueden entender. Y denominan como "raro" este hecho. Incluso cuando empiezan a ver que es algo normal que les pasa a todas las personas de su edad en algún momento, al haberse aferrado ya a esa idea siguen llamándose de ese modo sin criterio alguno, sólo para no tener que encontrar un adjetivo mejor, más concreto, acertado o siquiera premeditado. Raro adquiere un falso significado que se contradice en sí mismo, dejando de lado cosas realmente raras con alguien con aficiones que de verdad destacan entre las de la media, alguien con manías para nada comunes, fobias totalmente absurdas o verborrea verdaderamente desinhibida. Raros. Rechazados por los "raros" por ser raros. Así son los "raros".
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